Los agitadores (o mezcladores) son necesarios para mezclar sustancias en polvo o líquidas en agua en áreas donde se preparan recetas. Normalmente se trata de tanques cilíndricos en los que se colocará el mezclador en la tapa.
La linterna con la brida de fijación, además, será el elemento que contendrá dos rodamientos que sujetarán el eje. Estos componentes pueden tener longitudes variables y en sus extremos se sitúa una hélice de tres palas, de tipo marino o cowl. Luego, el motor, normalmente trifásico o monofásico, gira la hélice en el sentido de las agujas del reloj, agitando el líquido que se está preparando.
El tamaño del motor y de la hélice se establecerá en función de la cantidad y densidad del líquido a agitar. Finalmente, los sectores industriales en los que podemos ver la aplicación de estos sistemas de mezcla son numerosos, empezando por la industria textil o alimentaria, continuando con la industria química y farmacéutica, hasta los sistemas e industrias de depuración.