La distorsión es uno de los principales problemas de los procesos de AM. Por ello, un tratamiento térmico adecuado es crucial para obtener productos de alta calidad. Los hornos de alto vacío proporcionan unas condiciones de tratamiento térmico fiables en todos los procesos.
Aparte del posprocesamiento de impresión 3D de metales, el horno de vacío es un equipo obligatorio en muchos laboratorios científicos e industriales. Las aplicaciones de los hornos de vacío incluyen:
SOLDADURA FUERTE, SINTERIZACIÓN, DISEÑO DE MICROESTRUCTURAS, TEMPLE
Aparato de tamaño laboratorio
Dimensiones totales de 1200 x 800 mm con cámara de trabajo cilíndrica. Las dimensiones de la zona caliente oscilan entre 120-200 mm de diámetro y 100-200 mm de altura.
Temperatura máxima
En función de las necesidades específicas, se dispone de dos opciones: hasta 1200 °C (ideał para el tratamiento térmico del titanio en LPBF, soldadura fuerte) o hasta 1600 °C (sinterización de metales refractarios).
Alto vacío
El horno se puede adaptar con bombas de vacío de difusión, turbomoleculares o iónicas para proporcionar un vacío máximo que oscila entre 3×10-⁵ y 3×10-⁹ mbar.
Recogida de datos
La unidad recopila y almacena todos los datos de procesamiento necesarios para validar piezas para aplicaciones médicas y aeroespaciales e investigación científica.
Diversas aplicaciones
El horno es ideał para el tratamiento térmico de LPBF-titanio1 soldadura fuerte, sinterización1 u otros proyectos científicos y de I+D.
Temple con gas a alta presión
Esta opción ofrece una limpieza de piezas sin precedentes, un enfriamiento más rápido del horno y un menor cambio dimensional general. Los gases de temple habituales son nitrógeno, argón y helio.
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