Factores de calibración para lámparas de excímero a 222 nm, LEDs UV de 220 nm a 300 nm y lámparas de Hg de baja presión a 254 nm
Muestra la irradiancia y la dosis con función de retención de picos
Preenvejecimiento para una estabilidad a largo plazo
Campo de visión coseno
La irradiación UV germicida es un método de esterilización que utiliza luz de longitud de onda corta en la región UV-C (100 nm a 400 nm) para descomponer microorganismos como virus, bacterias, levaduras y hongos. Lo más habitual es utilizar lámparas de mercurio de baja presión que emiten a 254 nm y, más recientemente, se emplean LEDs UV que emiten entre 265 nm y 290 nm. Sin embargo, el uso generalizado de estas fuentes de luz UVC convencionales es algo limitado, ya que tienen fuertes efectos cancerígenos y cataratogénicos.
La luz UVC lejana, por ejemplo la de 222 nm producida por las lámparas de excímero Kr-Cl, ha demostrado que inactiva eficazmente las bacterias, pero con menos peligro fotobiológico para los seres humanos. Esto se debe a que la luz UVC lejana no puede penetrar en la piel o los ojos humanos tan profundamente como la radiación UV de longitud de onda más larga.
Para garantizar el efecto germicida de cualquier fuente de luz UVC, debe comprobarse la dosis de UV. Esto se consigue midiendo la irradiación UV en el lugar de exposición mediante un radiómetro UV. Es esencial que el radiómetro esté adecuadamente calibrado para el tipo de fuente UV que se va a medir.