Nuestro objetivo para los tamizados siempre ha sido llegar a separar la fracción liquida de la sólida, lo máximo posible, para ello hemos tomado dos vías diferentes.
Con floculantes (ver separación con floculantes) o mecánicamente sin agregar ningún producto, para esta última hemos diseñado tres grupos de separación.
Filtros rotativos o rotrofiltros, con ellos conseguimos altos rendimientos, pero sólo hasta 250 micras, más finos el coste del separador con la energía eléctrica ya no es rentable.
Tamices vibrantes, podemos llegar hasta 100 micras menos de esta medida los rendimientos són tan bajos que las máquinas no són viables.
Decantador lamelar, con él separamos los sólidos pesados en suspensión, que llevan las aguas residuales y que perjudican el tratamiento posterior. En Purines podemos pasar el líquido resultante de una separación hasta 100 micras, si posteriormente se ha realizado una digestión aerobia, que con ella conseguimos juntar partículas y podemos limpiar más esta fracción de sólidos.